Rubén Andino
Presidente Liga Ciudadana de Consumidores
El muy publicitado proyecto de Ley que crea el llamado “Sernac Financiero” parece ser más ruido que nueces; ya que apenas será una dependencia del Servicio Nacional del Consumidor, destinada a buscar una mayor transparencia en el obscuro mercado del crédito y los servicios financieros. Adicionalmente también busca proteger a los usuarios de los servicios de telecomunicaciones y de transporte público de pasajeros:
En el proceso destinado a dar vida al texto que crea la normativa enviada al Congreso Nacional no fueron consultadas las organizaciones de consumidores o grupos de personas afectadas por los abusos que se busca corregir, confirmando una larga tradición autoritaria de los sucesivos gobiernos chilenos a partir de la restauración de la democracia en 1990.
En el marco de la escuálida institucionalidad existente, la idea del sernac Financiero es sin duda un avance, aunque se trate solo de la creación de una unidad dentro del SERNAC, para orientar a los consumidores y derivar hacia los organizamos correspondientes los reclamos que reciba. Es importante en ese sentido que algunos funcionarios pasarán a ser ministros de fé pública, con lo cual podrán certificar ante tribunales las irregularidades de las que conozcan en sus fiscalizaciones. Serán apenas 23 los nuevos cargos destinados a servir las complejas funciones que se agregan al Sernac.
La iniciativa legal autoriza al Servicio para dictar reglamentos para faciliten la ejecución de la ley y le entrega atribuciones para informar a los consumidores sobre el costo real de los servicios que se contratan o bien el costo que le significa poner término anticipado al mismo. Se trata en la práctica de una reiteración de atribuciones que ya posee el Sernac desde 2004, ya que los proveedores están obligados a proporcionarle los informes y antecedentes que les solicite. La negativa o retardo en la entrega de la información permite actualmente cursar multas de hasta 200 UTM.
Hoy los proveedores fiscalizados están obligados a entregar al Servicio Nacional del Consumidor la documentación adicional que se les solicite, sin restricciones. En este sentido, el proyecto de ley constituye un retroceso, porque acotará al marco de un manual los antecedentes solicitados, que solo podrán referirse solo a información destinada a que el consumidor pueda tomar sus decisiones. Si el proyecto del gobierno llegara a aprobarse tal como fue enviado, Sernac vería más restringidas sus ya insuficientes atribuciones.
Confiamos en que las dos cámaras del Congreso Nacional consideren en su debate las opiniones de las organizaciones de consumidores y otras que representen a los usuarios del sistema financiero, con el objeto de permitir que la nueva legislación sea una herramienta eficaz al servicio de millones de víctimas de la catástrofe personal que afecta a quienes han tenido la desgracia de entrar en el laberinto del endeudamiento