Archivo de Marzo 2008

Cortés se quedó corto

Marzo 31, 2008

Rubén Andino

Antonio Cortés Terzi efectúan un diagnóstico catastrófico del estado actual de la Concertación, que lo lleva a anunciar sin muchas vueltas o adornos lingüísticos que la única opción presidencial que tiene la coalición de gobierno es la senadora Soledad Alvear.

De una plumada borra como candidatos a Arrate, Insulza, Lagos, Navarro y todos los restantes aspirantes de la Concertación o del mundo progresista. Cree que no hay tiempo para hacer correcciones o rectificar caminos y nos dice que para impedir que la DC se vaya con la derecha hay que darle en el gusto y aceptar a su candidata.

Compartimos el diagnóstico de Cortés Terzi en lo que se refiere al estado actual de la Concertación, aunque diferimos de algunas de sus conclusiones. Para nadie es un misterio que la alianza política que ha producido ya cuatro gobiernos sucesivos está sufriendo una progresiva erosión; caracterizada por el deterioro de su propuesta programática, incapacidad para renovar sus cuadros dirigentes, autocomplacencia, pérdida de iniciativa y corrupción.

Estos vicios han llevado a la cúpula dirigente concertacionista a alejarse cada vez más de los sentimientos aspiraciones e intereses del pueblo, que –con una fidelidad inquebrantable- ha a apoyado en las urnas a la coalición en estos años. El problema nuevo es que aunque toda la Concertación esté unida detrás de la candidatura de Alvear, su victoria es incierta

No es la primera vez que Cortés Terzi previene ante una derrota. Hace algunos años, en pleno gobierno de Ricardo Lagos, habló de la “ceremonia del adiós”, usando una frase que Simone de Beauvoir dedicara a Jean-Paul Sartre, refiriéndose a la etapa terminal de su compañero de toda la vida.

Tampoco es nueva su invitación a apoyar a Soledad Alvear. Dijo lo mismo cuando Alvear y Bachelet se enfrentaron como precandidatas en 2005. La diferencia actual radica en que ahora no existe, como bien dice Cortés, una “candidatura providencial” como fue la de doña Michelle.

No estamos obligados a apoyar a la senadora Alvear. En primer lugar, porque el problema de la Concertación no es sólo un problema de retener partidos; sino la carencia de un proyecto político renovador que interprete a los electores. Las propias encuestas de opinión pública demuestran que un malestar se ha venido instalando entre los chilenos y chilenas; y este factor afecta por igual a la Concertación y a la Alianza. En suma, es una molestia generalizada con la forma como se hace política hoy en Chile.

Podemos decir que una “Nausea” o malestar en el sentido sartreano, impregna el estado de ánimo de los chilenos hacia el comportamiento de “los políticos”; de manera todavía imprecisa y e inorgánica, y ese estado lleva implícito un deseo de cambio que Jorge Arrate ha sintetizado en la frase “no queremos seguir bailando Twist en la misma baldosa”.

Aunque la Democracia Cristiana ha moderado su resistencia, abriéndose a un pacto por omisión con el PC en las elecciones municipales de octubre; las respuestas de la Concertación a esta demanda ciudadana son insuficientes. Hace falta mucho más para salir airoso en una eventual candidatura presidencial que triunfe en diciembre de 2009.

La solución no pasa solo por aliarse con la izquierda extraparlamentaria en una o más elecciones; sino por unir fuerzas en torno a un nuevo proyecto político que de origen a un pacto de avanzada social, que sume a las fuerzas ya existentes una parte significativa del 50 % por ciento de aquellos chilenos y chilenas que, pudiendo votar, se abstienen, anulan el voto o carecen de incentivo para inscribirse en el registro electoral. Pasa por incorporar además activamente en lucha por la igualdad social a cientos de miles de personas que forman parte de organizaciones ciudadanas que, sin tener militancia política, se interesan activamente por la vida pública.

Tiene razón Cortés cuando afirma que la Concertación se ha burocratizado, pero la salida que él encuentra para esta crisis está encapsulada en la misma lógica burocrática que, con razón, critica. No basta con retener a la DC, para ganarle a la derecha. La Concertación, la izquierda extraparlamentaria y las fuerzas sociales organizadas deben confluir en un gran pacto social y político que dé al candidato o candidata que elijamos todos, mediante primarias abiertas, la gran legitimidad que se requiere para derrotar la derecha.

A dos años de la elección presidencial, todavía estamos a tiempo para trazar ese camino.

Congreso socialista: la procesión sigue por dentro

Marzo 21, 2008

Rubén Andino

congresoallende.jpgLuego del XXVIII Congreso del Partido Socialista, efectuado en Panimávida entre el viernes14 y el domingo 16 de marzo, la propaganda de la mayoría (Nueva Izquierda, Megatendencia, Tercerismo) se ha empeñado en demostrar que obtuvo una victoria categórica sobre la minoría (Grandes Alamedas y otros sectores); pero el resultado tiene muchas aristas de interpretación, que permiten predecir que la elección interna, programada para el domingo 27 de abril será muy encarnizada.

Una pregunta obvia es ¿quién ganó el Congreso?

Utilizando un término boxeril, podríamos decir que para el oficialismo fue una victoria por puntos y no del todo feliz, si se tiene en cuenta que el presidente del partido, Camilo Escalona, recibió en la inauguración el respaldo de la presidenta Michelle Bachelet y que hubo un prodigioso esfuerzo desplegado en Santiago y regiones por la mayoría de los parlamentarios y funcionarios de gobierno, para reunir al 60 por ciento de los delegados.

Los argumentos del oficialismo (Camilo Escalona, Marcelo Schilling y Ricardo Solari) estuvieron centradas en un apoyo irrestricto al gobierno y en una demonización de sus oponentes internos. El discurso se centró en estigmatizar a sus adversarios como enemigos del Gobierno; y La Moneda parece haber creído este discurso. El mayor logro del oficialismo radica en la aprobación de una Convención para designar el candidato del partido a la Presidencia de la República; opuesta a la idea de primarias (internas o abiertas), planteada por los opositores.

La oposición, que tiene entre sus dirigentes más conocidos a Isabel Allende, Jorge Arrate, Sergio Aguiló, Jaime Gazmuri, Alejandro Navarro, Carlos Ominami, Carlos Moya y Carmen Lazo, logró aglutinar en un sólido bloque minoritario al 40 por ciento de los delegados, quiénes sostienen que una crítica constructiva del partido a la gestión de Gobierno es sana para el país y que no puede confundirse la lealtad con incondicionalidad.

Las fuerzas opositoras se pronunciaron por exigir cambios fundamentales en la conducción de la Concertación y del Gobierno y el voto político, aprobado por la unanimidad de los asistentes, demuestra que más allá del discurso de Escalona, una inmensa mayoría de los delegados al Congreso considera que la gestión del Ejecutivo tiene grandes debilidades; y que deben enfrentarse con urgencia temas como la desigualdad económica, la corrupción, la ineficiencia en la gestión gubernamental y el termino de la exclusión social y política, para impedir que la derecha llegue al gobierno en 2010.

Luego del Congreso, el próximo paso en la disputa por la conducción del PS será la elección interna, en la que se enfrentarán dos bloques bien organizados. El resultado está por verse…

El otro escándalo de las subvenciones

Marzo 21, 2008
Rubén Andinopinguino.jpgLa educación subvencionada es un negocio pingüe en Chile para la derecha política y su alter ego, la derecha económica. El sistema entrega al Estado un papel subsidiario en materia de educación y delega la responsabilidad en “sostenedores” (curioso nombre); reservándose la supervisión del buen uso de los recursos delegados en estos “empresarios de la educación”.

Los sostenedores (incluyendo algunos ligados a la Concertación) ganan plata con las subvenciones y muchos de ellos además hacen negociados gracias al escaso control ejercido sobre los recursos fiscales que se ponen en sus manos para el noble objetivo de educar.

Terminar con el lucro en la enseñanza fue una de las banderas de “pingüinos” (estudiantes secundarios) y profesores, quiénes exigieron terminar el traspaso de recursos públicos a empresarios que otorgan, por regla general, un servicio de mala calidad. Ya sabemos que hubo una negociación y que el gobierno cedió a la derecha fin de lucro.

Desde que el sistema comenzó a operar (durante el régimen militar) se inventan alumnos, se generan dobles inscripciones y se falsean datos de asistencia para obtener pagos por servicios educacionales no prestados. A pesar que desde hace años se viene hablando de mejorar la calidad de la educación, el sistema carece de mecanismos de control de calidad y tampoco premia a los buenos colegios. La subvención sólo se entrega por asistencia.

Durante la dictadura este modelo de enseñanza vino a remplazar el concepto del Estado Docente, instaurado en la década del 40 por el presidente radical Pedro Aguirre Cerda, un radical que junto a socialistas y comunistas hizo lema de su administración “gobernar es educar”.

Ahora la derecha, creadora y “sostenedora” del actual modelo rasga vestiduras con el “escándalo” de las irregularidades, sin recordar que fue ella la creadora de este perverso sistema.

Esa misma derecha ha puesto toda su artillería publicitaria para inflar las irregularidades detectadas por el titular de la Secretaría Regional Ministerial de Educación de la Región Metropolitana, Alejandro Traverso, quien denunció las irregularidades a la Contraloría y puso los antecedentes en manos de la justicia para perseguir las responsabilidades penales.

El Fraude alcanza a 234 Millones de Pesos, una cifra muy distante de los 260 mil millones de pesos (553,19 millones de dólares) que denunciaron inicialmente de manera orquestada los medios de comunicación derechistas (incluyendo a TVN).

La derecha ha llegado al absurdo de exigir un fiscalizador por cada colegio subvencionado (en la región Metropolitana son 2.600, que representan más del 20% de los existentes en el país). Es algo tan excéntrico como exigir que un Inspector del Servicio de Impuestos Internos por empresa para impedir que se evadan impuestos o que tengamos un carabinero de punto fijo en cada hogar para evitar robos.

En la Región Metropolitana hay 33 inspectores (apenas el 16,5 % de los fiscalizadores de todo el país) que deben controlar las subvenciones de cerca de 1 millón trecientos cincuenta mil alumnos, el 42 % de todos niños los matriculados en Chile.

La derecha usa, goza y dispone sin mayores controles de la plata de las subvenciones y obtiene beneficios políticos de sus denuncias sobre la misma corrupción que ella alimenta al negarse a terminar con la educación como un negocio. Basta preguntarse ¿Quién apoya el lucro en la educación? para saber que maneja un doble estándar. Por un lado reclama y por el otro, se llena los bolsillos de plata.

Debemos sumarnos a la demanda de profesores, estudiantes, padres, apoderados y todos aquellos que quieren terminar con el lucro en la educación.

Hay que terminar con las subvenciones a privados y volver a una educación pública de calidad. Para eso tenemos recursos, Codelco obtuvo 8.451 millones de dólares de excedentes durante 2007. Esta cifra supera el presupuesto de Educación en 2008, ascendente a 6.750 millones de dólares, la mayor parte de los cuales, 4.700 millones, se destinan a subvenciones.

Congreso socialista: la procesión sigue por dentro

Marzo 21, 2008

Rubén Andino

Luego del XXVIII Congreso del Partido Socialista, efectuado en Panimávida entre el viernes14 y el domingo 16 de marzo, la propaganda de la mayoría (Nueva Izquierda, Megatendencia, Tercerismo) se ha empeñado en demostrar que obtuvo una victoria categórica sobre la minoría (Grandes Alamedas y otros sectores); pero el resultado tiene muchas aristas de interpretación, que permiten predecir que la elección interna, programada para el domingo 27 de abril será muy encarnizada.

Una pregunta obvia es ¿quién ganó el Congreso?

Utilizando un término boxeril, podríamos decir que para el oficialismo fue una victoria por puntos y no del todo feliz, si se tiene en cuenta que el presidente del partido, Camilo Escalona, recibió en la inauguración el respaldo de la presidenta Michelle Bachelet y que hubo un prodigioso esfuerzo desplegado en Santiago y regiones por la mayoría de los parlamentarios y funcionarios de gobierno, para reunir al 60 por ciento de los delegados.

Los argumentos del oficialismo (Camilo Escalona, Marcelo Schilling y Ricardo Solari) estuvieron centradas en un apoyo irrestricto al gobierno y en una demonización de sus oponentes internos. El discurso se centró en estigmatizar a sus adversarios como enemigos del Gobierno; y La Moneda parece haber creído este discurso. El mayor logro del oficialismo radica en la aprobación de una Convención para designar el candidato del partido a la Presidencia de la República; opuesta a la idea de primarias (internas o abiertas), planteada por los opositores.

La oposición, que tiene entre sus dirigentes más conocidos a Isabel Allende, Jorge Arrate, Sergio Aguiló, Jaime Gazmuri, Alejandro Navarro, Carlos Ominami, Carlos Moya y Carmen Lazo, logró aglutinar en un sólido bloque minoritario al 40 por ciento de los delegados, quiénes sostienen que una crítica constructiva del partido a la gestión de Gobierno es sana para el país y que no puede confundirse la lealtad con incondicionalidad.

Las fuerzas opositoras se pronunciaron por exigir cambios fundamentales en la conducción de la Concertación y del Gobierno y el voto político, aprobado por la unanimidad de los asistentes, demuestra que más allá del discurso de Escalona, una inmensa mayoría de los delegados al Congreso considera que la gestión del Ejecutivo tiene grandes debilidades; y que deben enfrentarse con urgencia temas como la desigualdad económica, la corrupción, la ineficiencia en la gestión gubernamental y el termino de la exclusión social y política, para impedir que la derecha llegue al gobierno en 2010.

Luego del Congreso, el próximo paso en la disputa por la conducción del PS será la elección interna, en la que se enfrentarán dos bloques bien organizados. El resultado está por verse…

Arrate valora acuerdo Concertación – PC

Marzo 12, 2008


Tomado de Crónica Digital, Santiago de Chile, 10 de marzo 2008

El ex presidente del Partido Socialista, Jorge Arrate, valoró el acuerdo al que llegaron la Concertación y el Partido Comunista para enfrentar unidos las próximas elecciones municipales y planteó que este pacto podría ser una apreciable experiencia para enfrentar las parlamentarias de 2009.

“Hay que fortalecer este pacto porque debe ser un ejercicio democrático trascendental para llegar consensuados, con fuerzas y con una amplia base social a las parlamentarias de 2009″, aseguro el también ex ministro del Trabajo a medios locales, entre ellos, Crónica Digital.

Arrate, a quién varios sectores sociales, políticos y académicos le han solicitado que asuma una candidatura presidencial dijo que “esta es una poderosa señal de las fuerzas progresistas para avanzar hacia una profundización de la democracia, terminar con la exclusión política y buscar mayores niveles de igualdad en la sociedad chilena”.

El acuerdo se gestó este jueves luego de meses de reuniones entre sectores de la alianza gobernante y la directiva del PC, conversaciones que fueron apoyadas con fuerza por el ex ministro Arrate y diversos sectores sociales.

“Este acuerdo demuestra una vez más que comienza un nuevo ciclo político para las sectores progresistas del país, que deben buscar puntos de unión para enfrentar los nuevos desafíos que la Concertación no ha podido vencer. Es deseable que participen también otros sectores de la izquierda sin representación parlamentaria y, particularmente, que se intente incluir a esa enorme falange de chilenos que no hacen uso de su derecho a sufragio”, declaró Arrate.

El ex ministro Jorge Arrate ha sido muy activo en la denuncia del modelo económico neoliberal y las desigualdades que genera. También ha planteado en forma permanente la necesidad de una nueva Constitución que establezca en Chile una democracia plena.

Arrate encabezó la renovación de la izquierda en la década del ‘80 y fue artífice de la unión del PS en esos mismos años. Terminada la dictadura militar, fue nombrado en varios ministerios de los presidentes democráticos y fue embajador de Chile en Argentina.

El otro escándalo de las subvenciones

Marzo 7, 2008

Rubén Andino

La educación subvencionada es un negocio pingüe en Chile para la derecha política y su alter ego, la derecha económica. El sistema entrega al Estado un papel subsidiario en materia de educación y delega la responsabilidad en “sostenedores” (curioso nombre); reservándose la supervisión del buen uso de los recursos delegados en estos “empresarios de la educación”.

Los sostenedores (incluyendo algunos ligados a la Concertación) ganan plata con las subvenciones y muchos de ellos además hacen negociados gracias al escaso control ejercido sobre los recursos fiscales que se ponen en sus manos para el noble objetivo de educar.

Terminar con el lucro en la enseñanza fue una de las banderas de “pingüinos” (estudiantes secundarios) y profesores, quiénes exigieron terminar el traspaso de recursos públicos a empresarios que otorgan, por regla general, un servicio de mala calidad. Ya sabemos que hubo una negociación y que el gobierno cedió a la derecha fin de lucro.

Desde que el sistema comenzó a operar (durante el régimen militar) se inventan alumnos, se generan dobles inscripciones y se falsean datos de asistencia para obtener pagos por servicios educacionales no prestados. A pesar que desde hace años se viene hablando de mejorar la calidad de la educación, el sistema carece de mecanismos de control de calidad y tampoco premia a los buenos colegios. La subvención sólo se entrega por asistencia.

Durante la dictadura este modelo de enseñanza vino a remplazar el concepto del Estado Docente, instaurado en la década del 40 por el presidente radical Pedro Aguirre Cerda, un radical que junto a socialistas y comunistas hizo lema de su administración “gobernar es educar”.

Ahora la derecha, creadora y “sostenedora” del actual modelo rasga vestiduras con el “escándalo” de las irregularidades, sin recordar que fue ella la creadora de este perverso sistema.

Esa misma derecha ha puesto toda su artillería publicitaria para inflar las irregularidades detectadas por el titular de la Secretaría Regional Ministerial de Educación de la Región Metropolitana, Alejandro Traverso, quien denunció las irregularidades a la Contraloría y puso los antecedentes en manos de la justicia para perseguir las responsabilidades penales.

El Fraude alcanza a 234 Millones de Pesos, una cifra muy distante de los 260 mil millones de pesos (553,19 millones de dólares) que denunciaron inicialmente de manera orquestada los medios de comunicación derechistas (incluyendo a TVN).

La derecha ha llegado al absurdo de exigir un fiscalizador por cada colegio subvencionado (en la región Metropolitana son 2.600, que representan más del 20% de los existentes en el país). Es algo tan excéntrico como exigir que un Inspector del Servicio de Impuestos Internos por empresa para impedir que se evadan impuestos o que tengamos un carabinero de punto fijo en cada hogar para evitar robos.

En la Región Metropolitana hay 33 inspectores (apenas el 16,5 % de los fiscalizadores de todo el país) que deben controlar las subvenciones de cerca de 1 millón trecientos cincuenta mil alumnos, el 42 % de todos niños los matriculados en Chile.

La derecha usa, goza y dispone sin mayores controles de la plata de las subvenciones y obtiene beneficios políticos de sus denuncias sobre la misma corrupción que ella alimenta al negarse a terminar con la educación como un negocio. Basta preguntarse ¿Quién apoya el lucro en la educación? para saber que maneja un doble estándar. Por un lado reclama y por el otro, se llena los bolsillos de plata.

Debemos sumarnos a la demanda de profesores, estudiantes, padres, apoderados y todos aquellos que quieren terminar con el lucro en la educación.

Hay que terminar con las subvenciones a privados y volver a una educación pública de calidad. Para eso tenemos recursos, Codelco obtuvo 8.451 millones de dólares de excedentes durante 2007. Esta cifra supera el presupuesto de Educación en 2008, ascendente a 6.750 millones de dólares, la mayor parte de los cuales, 4.700 millones, se destinan a subvenciones.

El silencio de los corderos

Marzo 4, 2008

El silencio de los corderos

Rubén Andino

Entre el viernes 14 y el domingo 16 de noviembre se realizará en Panimávida el XXVIII Congreso del Partido Socialista de Chile, aquejado de una grave crisis de conducción y ausencia de línea política. Tras dos años, la dirección saliente ha convertido al PS en una cáscara burocrática carente de propuestas y de la proactiva visión de país que exigía la conducción del partido en el contexto del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

El partido ha acentuado su distanciamiento de las organizaciones sociales y se ha consolidado una visión elitista y autoritaria de la administración del poder, que inhibe la presencia de exponentes del mundo popular en la conducción. De ese modo se alimenta el círculo vicioso que reproduce al interior del partido una burocracia estéril y refractaria a la realidad.

La crisis se manifiesta en desorganización, desafección, camarillas y oligarquías políticas. El clientelismo constituye un factor clave en la reproducción de la hegemonía de los grupos de poder. Para el cliente lo que importa es su relación pragmática con el oligarca que pueda garantizarle ciertos beneficios directos; mientras, el proyecto político queda en el olvido.

Bajo esta lógica proliferan los “señores feudales“, que han tomado posesión de territorios en virtud de la investidura gubernamental, municipal o parlamentaria. Ellos interceptan, cuestionan y modifican decisiones de la autoridad política e imponen nombres en toda instancia de la gestión del partido.

¡Basta! El PS debe acercar su organización a la comunidad y facilitar el acceso de dirigentes sociales a sus diferentes sus niveles de dirección, sobre la base de la legitimidad que emana de sus liderazgos de representación popular.

La designación de candidatos para cargo de representación popular debe realizarse mediante elecciones primarias abiertas a la sociedad y quienes ocupan esos cargos deben rendir cuenta periódica de su gestión ante sus electores y contemplar mecanismos de consulta al partido y a sus bases antes de definir su posición ante los temas que aborden en el ejercicio de sus cargos.

No es posible una transformación de gran magnitud sin un movimiento cultural interno, que permita reconvertir al PS en un agente de cambio social, dotado de una efectiva política de formación y promoción de dirigentes, capaces de estimular el acceso igualitario de todos y todas a los cargos dirección partidaria o representación social, sin discriminaciones de edad, sexo u origen social.

El silencio de los corderos

Marzo 4, 2008

Rubén Andino

Entre el viernes 14 y el domingo 16 de noviembre se realizará en Panimávida el XXVIII Congreso del Partido Socialista, aquejado de una grave crisis de conducción y ausencia de línea política. Tras dos años dce mala gestión, la dirección saliente ha convertido al PS en una cáscara burocrática, carente de propuestas y de la proactiva visión de país que exige la conducción del partido en el contexto del Gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet.

El partido ha acentuado su distanciamiento de las organizaciones sociales y se ha consolidado una visión elitista y autoritaria de la administración del poder, que inhibe la presencia de exponentes del mundo popular en la conducción. De ese modo se alimenta el círculo vicioso que reproduce al interior del partido una burocracia estéril y refractaria a la realidad.

La crisis se manifiesta en desorganización, desafección, camarillas y oligarquías políticas. El clientelismo constituye un factor clave en la reproducción de la hegemonía de los grupos de poder. Para el cliente lo que importa es su relación pragmática con el oligarca que pueda garantizarle ciertos beneficios directos; mientras, el proyecto político queda en el olvido.

Bajo esta lógica proliferan los “señores feudales”, que han tomado posesión de territorios en virtud de la investidura gubernamental, municipal o parlamentaria. Ellos interceptan, cuestionan y modifican decisiones de la autoridad política e imponen nombres en toda instancia de la gestión del partido.

¡Basta! El PS debe acercar su organización a la comunidad y facilitar el acceso de dirigentes sociales a sus diferentes sus niveles de dirección, sobre la base de la legitimidad que emana de sus liderazgos de representación popular.

La designación de candidatos para cargo de representación popular debe realizarse mediante elecciones primarias abiertas a la sociedad y quienes ocupan esos cargos deben rendir cuenta periódica de su gestión ante sus electores y contemplar mecanismos de consulta al partido y a sus bases antes de definir su posición ante los temas que aborden en el ejercicio de sus cargos.

No es posible una transformación de gran magnitud sin un movimiento cultural interno, que permita reconvertir al PS en un agente de cambio social, dotado de una efectiva política de formación y promoción de dirigentes, capaces de estimular el acceso igualitario de todos y todas a los cargos dirección partidaria o representación social, sin discriminaciones de edad, sexo u origen social.